{"id":200,"date":"2017-02-15T13:34:30","date_gmt":"2017-02-15T19:34:30","guid":{"rendered":"http:\/\/idesmac.org.mx\/cancuc\/?p=200"},"modified":"2017-02-15T13:51:36","modified_gmt":"2017-02-15T19:51:36","slug":"indios-rebeldes-e-idolatras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/2017\/02\/15\/indios-rebeldes-e-idolatras\/","title":{"rendered":"INDIOS REBELDES E ID\u00d3LATRAS"},"content":{"rendered":"<h2><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">DOS ENSAYOS HIST\u00d3RICOS SOBRE LA REBELI\u00d3N INDIA DE CANCUC, CHIAPAS, ACAECIDA EN EL A\u00d1O DE 1712\u00a0<sup>1<\/sup><\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Juan Pedro Viqueira<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pr\u00f3logo<\/span><\/strong><br \/>\n<span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"> La crisis por la que atraviesan las ciencias sociales no parece haber afectado a la historia. Denostada hace apenas unos cuantos a\u00f1os por no ser suficientemente &#8220;cient\u00edfica&#8221;, por interesarse en los actores y en los fen\u00f3menos claramente delimitados en el tiempo y en el espacio m\u00e1s que en abstractas estructuras sociales, y por no elaborar generalizaciones ni procurar descubrir las &#8220;leyes sociales&#8221; que supuestamente rigen el funcionamiento de las sociedades humanas y su &#8220;inexorable&#8221; devenir, la historia es vista hoy en d\u00eda como el pilar m\u00e1s s\u00f3lido de los estudios sobre los hombres en sociedad. Son ya numerosos los investigadores formados originalmente en otras disciplinas sociales \u2014el autor de estas p\u00e1ginas, que se interes\u00f3 primero en la antropolog\u00eda y en la sociolog\u00eda, no es la excepci\u00f3n\u2014 que se dedican hoy en d\u00eda a indagar sobre los tiempos pret\u00e9ritos; y aunque varios de ellos, para disimular un poco su infidelidad, dicen practicar alguna ciencia novedosa tal como la etnohistoria, la antropolog\u00eda hist\u00f3rica, la sociolog\u00eda hist\u00f3rica, o la psicohistoria, el hecho es que todas ellas no son sino ramas de la gran disciplina hist\u00f3rica, a cuyos m\u00e9todos heur\u00edsticos y hermen\u00e9uticos tienen necesariamente que recurrir, aunque, sin duda, al mismo tiempo los enriquecen con nuevas preguntas y nuevos enfoques. La fortaleza y la permanente vigencia de los estudios historiogr\u00e1ficos se explican sin duda por su antiqu\u00edsima tradici\u00f3n \u2014la historia es la \u00fanica de las ciencias sociales que no puede justificar sus debilidades alegando su juventud\u2014. En\u00a0efecto, la historia a lo largo de su desarrollo no s\u00f3lo ha creado un amplio y renovado consenso entre sus practicantes sobre las formas de an\u00e1lisis de las fuentes primarias \u2014cualquiera que sea el tipo de ellas, materiales, escritas u orales\u2014, sino que tambi\u00e9n ha dado lugar a la creaci\u00f3n de una ampl\u00edsima red mundial de instituciones encargadas de juntar, conservar, ordenar y catalogar los testimonios del pasado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Adem\u00e1s de ello, los amantes de Cl\u00edo no han dejado de interrogarse sobre las bases epistemol\u00f3gicas del conocimiento hist\u00f3rico, sobre sus l\u00edmites y sobre la relaci\u00f3n que \u00e9ste guarda con el historiador y su medio social y cultural. De tal forma que los estudiosos del pasado, por lo general, han abandonado desde hace largo tiempo la idea de alcanzar una imposible &#8220;objetividad&#8221; o &#8220;cientificidad&#8221;, sin por ello dejar de defender el rigor y la seriedad que deben caracterizar a su disciplina. La desmesurada importancia que la historia tiene en nuestra sociedad \u2014 baste recordar el papel que desempe\u00f1a en la legitimaci\u00f3n de instituciones y valores, y en la creaci\u00f3n o fortalecimiento de las identidades sociales\u2014 ha llevado a los investigadores a debatir en innumerables ocasiones sobre la funci\u00f3n social que tienen los estudios hist\u00f3ricos, que pueden servir tanto para justificar las situaciones m\u00e1s injustas y oprobiosas e incitar al odio hacia el &#8220;otro&#8221;, como para enriquecer el universo intelectual del lector con las experiencias de hombres de otros tiempos y de otras latitudes y revelarle, as\u00ed, la historicidad de nuestras formas de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica, de nuestras creencias, comportamientos y afectos. La historia, pues, es capaz de arrancar al hombre de su inmediatez para llevarlo a reflexionar cr\u00edticamente sobre sus valores y a multiplicar las preguntas sobre el presente a partir del an\u00e1lisis de los fen\u00f3menos del pasado. Finalmente, los amantes de Cl\u00edo \u2014y en ello radica parte de su \u00e9xito actual\u2014 no han dejado de meditar sobre las distintas maneras de escribir la historia, y han\u00a0ensayado mil y una formas para hacer m\u00e1s atractivos y accesibles los frutos de su trabajo. As\u00ed el rechazo a los tecnicismos in\u00fatiles y a las jergas &#8220;cient\u00edficas&#8221;, y el culto a la precisi\u00f3n, a la claridad y a la elegancia han caracterizado siempre a las mejores producciones historiogr\u00e1ficas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Todo ello le ha permitido a la historia no arrojar por la borda los logros obtenidos a lo largo de su existencia, en aras de modas intelectuales m\u00e1s o menos pasajeras, ni confundir con revoluciones epistemol\u00f3gicas o cient\u00edficas, los recalentados y refritos te\u00f3ricos, que se disfrazan de novedades y que recurren a un lenguaje rebuscado, pedante y confuso que sirve m\u00e1s que nada para manifestar que el autor comulga con las posiciones pol\u00edticas e intelectuales &#8220;correctas&#8221; y &#8220;progresistas&#8221; del momento. Mal har\u00eda, sin embargo, Cl\u00edo si se durmiera sobre sus laureles, mirando con maternal comprensi\u00f3n como las j\u00f3venes disciplinas sociales se angustian y se apasionan por problemas con los que ella, desde hace m\u00e1s de 100 a\u00f1os, se ha acostumbrado a convivir, sin darles m\u00e1s importancia de la que merecen. Por el contrario esta musa debe tener siempre presente que su fortaleza le viene de su capacidad de asimilar los avances logrados en otros campos del conocimiento, y del constante desarrollo y enriquecimiento de su tradici\u00f3n milenaria. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Los dos ensayos que aqu\u00ed presentamos sobre la conocida rebeli\u00f3n india de Cancuc, Chiapas, acaecida en el a\u00f1o de 1712 pretenden adentrarse por caminos historiogr\u00e1ficos poco explorados y contribuir as\u00ed, con un granito de arena, a la renovaci\u00f3n de nuestra disciplina, animando a los colegas a perseverar en la b\u00fasqueda de nuevos enfoques y de nuevas maneras de contar &#8220;historias&#8221; que rompan con los r\u00edgidos y empolvados marcos que la academia y sus autoridades tienden a imponernos. Si los historiadores queremos conservar y acrecentar el\u00a0n\u00famero de nuestros lectores debemos hacer un esfuerzo por reducir al m\u00ednimo las consideraciones te\u00f3ricas y metodol\u00f3gicas que guiaron nuestras investigaciones, pasar a las notas y a los ap\u00e9ndices \u2014cuyo \u00fanico destinatario debe ser el especialista\u2014 las consideraciones documentales sobre c\u00f3mo arribamos a determinadas conclusiones, hacer un verdadero esfuerzo de s\u00edntesis \u2014aunque con ello, las autoridades acad\u00e9micas se quejen de nuestra baja productividad, que en forma absurda se suele medir en n\u00famero de p\u00e1ginas\u2014, y volver a otorgar una importancia central a la estructura del texto, a su orden interno. \u00c9ste debe adecuarse a los problemas abordados en vez de plegarse al de los documentos estudiados, o de pretender reproducir \u2014sue\u00f1o absurdo e imposible\u2014 la sucesi\u00f3n temporal de los hechos estudiados, lo que equivaldr\u00eda a negar que la historia es el resultado de la interacci\u00f3n de fen\u00f3menos de distintas duraciones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Se trata, pues, de retirar los andamios con la ayuda de los cuales se levant\u00f3 la obra historiogr\u00e1fica antes de presentarla en p\u00fablico, y de darle agilidad al texto, buscando mantener la atenci\u00f3n del lector a trav\u00e9s de nuevas y m\u00e1s atractivas formas de narraci\u00f3n, sin sacrificar por ello la exactitud de las aseveraciones y sin dejar de ayudar a los colegas en la localizaci\u00f3n de las fuentes primarias que sustentan nuestras conclusiones, sin lo cual desaparecer\u00eda la posibilidad de verificarlas o criticarlas. Todo ello supone una dif\u00edcil tarea que a pesar de nuestros esfuerzos no pretendemos haber cumplido cabalmente en estos dos ensayos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">El primero de \u00e9stos, &#8220;En las fronteras de la rebeli\u00f3n&#8221; se propone recobrar la dimensi\u00f3n espacial de la historia, ausente en muchos estudios \u2014incluso en aquellos que afirman ser de tipo regional\u2014, reflexionando sobre el espacio social en el que se desarroll\u00f3 la rebeli\u00f3n de 1712. Para ello intentaremos penetrar en algunos aspectos de la cotidianidad que nos permitan entender a partir de qu\u00e9 redes de ayuda mutua,\u00a0solidaridad e intercambio se construye una regi\u00f3n vivida como tal por sus pobladores, y a partir de qu\u00e9 disyuntivas, correlaciones de fuerza y hechos particulares e irreductibles se define una regi\u00f3n rebelde. Esto nos obligar\u00e1 a alternar los acercamientos de tipo regional con la narraci\u00f3n de sucesos microhist\u00f3ricos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">El segundo ensayo &#8220;\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda detr\u00e1s del petate de la ermita de Cancuc?&#8221;, inspirado en su forma \u2014justo es reconocerlo\u2014 del magn\u00edfico libro de Carlo M. Cipolla, \u00bfQui\u00e9n rompi\u00f3 las rejas de Monte Lupo?, busca adentrarse en diversos aspectos de la vida de los indios que participaron en la rebeli\u00f3n de 1712, como son sus pr\u00e1cticas religiosas \u2014desgarradas entre el catolicismo y la &#8220;idolatr\u00eda&#8221;\u2014, sus creencias sobre los hombres-dioses, sobre la constituci\u00f3n de la persona, sobre la sexualidad y sobre el m\u00e1s all\u00e1, y finalmente las luchas faccionales que se daban en el seno de sus comunidades, buscando responder a la pregunta, aparentemente anecd\u00f3tica, plasmada en el t\u00edtulo del trabajo. Pretendemos, as\u00ed, mostrar una vez m\u00e1s las potencialidades que encierra el estudio intensivo y minucioso de unos casos concretos para arribar a reflexiones s\u00f3lidas y fundadas relativas al medio social y cultural en el que se produjeron. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Antes de que Mario Ruz nos diera la idea de publicar estos dos ensayos juntos \u2014dada la complementariedad de sus enfoques\u2014, cada uno de ellos fue pensado como una unidad y presentado como tal en diversos foros acad\u00e9micos; y aunque se ha procurado eliminar ciertas repeticiones, hemos querido mantener la posibilidad de que cada texto pueda ser le\u00eddo con independencia del otro, de tal forma que algunas pocas informaciones contextuales, indispensables para la comprensi\u00f3n del asunto tratado, se presentan en ambos trabajos aunque con redacciones, \u00e9nfasis y extensiones distintas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Estos ensayos pretenden tambi\u00e9n defender una cierta manera de practicar el oficio de historiador que desgraciadamente hoy en d\u00eda est\u00e1 re\u00f1ida con las pol\u00edticas oficiales que privilegian la &#8220;productividad&#8221; por encima de cualquier otra consideraci\u00f3n. Por el contrario, ante la existencia de un mercado del libro totalmente saturado y amenazado por la competencia de otros medios de comunicaci\u00f3n, nosotros pensamos que es necesario fomentar y apoyar los esfuerzos de s\u00edntesis, la precisi\u00f3n en el manejo de la informaci\u00f3n y el cuidado en la presentaci\u00f3n de los resultados, en suma revalorar el cuidadoso a\u00f1ejamiento de las obras historiogr\u00e1ficas. Ello significa someter los trabajos hist\u00f3ricos a discusi\u00f3n y a cr\u00edtica entre los colegas, para luego revisarlos, corregirlos y pulirlos una vez tras otra antes de ofrecerlos al p\u00fablico lector.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"> As\u00ed la idea original de estos dos ensayos \u2014y de otros que hemos publicado sobre esta rebeli\u00f3n\u2014 naci\u00f3 en los a\u00f1os de 1989 y 1990, al estudiar los documentos hist\u00f3ricos relativos a Chiapas a fines del siglo XVII y principios del XVIII en el Archivo General de Indias, en Sevilla, gracias a una beca de Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda (CONACYT). La presencia en este archivo de un gran n\u00famero de historiadores interesados en la Am\u00e9rica hisp\u00e1nica de los tiempos coloniales nos permiti\u00f3 exponer y discutir las primeras intuiciones ante colegas apasionados y cr\u00edticos en las mesas de los caf\u00e9s y en los mostradores de los bares de Sevilla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">A nuestro regreso a M\u00e9xico, los amigos, historiadores y antrop\u00f3logos, \u2014 quisiera mencionar en particular a Dolores Aramoni, Pedro Pitarch y Mario Ruz\u2014 leyeron los primeros guiones y borradores, mismos que corrigieron y enriquecieron con sus amistosos comentarios. Versiones preliminares de estos trabajos fueron expuestas en distintos foros acad\u00e9micos, lo que permiti\u00f3 tomar en cuenta para la redacci\u00f3n final las reacciones del p\u00fablico, sus dudas y sus cr\u00edticas. La fruct\u00edfera y\u00a0envidiable libertad de que gozamos los investigadores del CIESAS-Sureste permiti\u00f3 dedicar largos d\u00edas de encierro a analizar y ordenar el material recopilado en Sevilla y a pulir las sucesivas redacciones de \u00e9stos y otros ensayos. A lo largo de todos estos a\u00f1os, el apoyo y las acertadas observaciones de mi mujer \u2014Graciela Alcal\u00e1\u2014 y de mis padres \u2014Anne-Marie Alban y Jacinto Viqueira\u2014 fueron determinantes para llevar a t\u00e9rmino esta apasionante tarea.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"> La redacci\u00f3n final del libro estaba pr\u00e1cticamente concluida \u2014faltaban s\u00f3lo este pr\u00f3logo, las notas del primer ensayo y el ap\u00e9ndice demogr\u00e1fico\u2014, cuando se produjo, el 1\u00b0 de enero de 1994, la rebeli\u00f3n armada del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN). Hacemos esta aclaraci\u00f3n porque, a pesar de lo que algunos lectores puedan llegar a pensar, ni el ensayo &#8220;En las fronteras de la rebeli\u00f3n&#8221; est\u00e1 inspirado en la difusi\u00f3n del zapatismo en Los Altos de Chiapas a lo largo de 1994, ni el petate de la ermita de Cancuc es una met\u00e1fora del pasamonta\u00f1as del enigm\u00e1tico subcomandante Marcos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Por lo tanto las posibles semejanzas entre la rebeli\u00f3n india de hace m\u00e1s de 280 a\u00f1os \u2014tal y como aqu\u00ed la narramos\u2014 y la actual no radican, pues, en una influencia directa de los acontecimientos de 1994 sobre el autor, sino en cuatro fen\u00f3menos de orden muy distinto. Por una parte, a pesar de todas las diferencias hist\u00f3ricas que puedan existir entre unas rebeliones y otras, es indudable que los hombres que se ven envueltos en ellas enfrentan problemas que guardan m\u00e1s de una similitud entre s\u00ed. Por otra parte ciertas estructuras propias al Chiapas colonial \u2014pienso principalmente en la divisi\u00f3n social basada en la diferencia entre indios y ladinos\u2014 siguen vigentes hoy en d\u00eda en Los Altos de Chiapas. Adem\u00e1s est\u00e1 el hecho \u2014sobre el cual valdr\u00eda la pena reflexionar en forma m\u00e1s detenida en otra ocasi\u00f3n\u2014 de que, con la excepci\u00f3n de los tojolabales, los principales actores de la rebeli\u00f3n\u00a0actual son descendientes de aquellos indios que se vieron m\u00e1s directamente involucrados en la sublevaci\u00f3n de 1712 y que desde entonces bien han permanecido en sus territorios de la \u00e9poca colonial, bien han emigrado en las \u00faltimas d\u00e9cadas a la Selva Lacandona y a los municipios que colindan por el oeste con Los Altos de Chiapas, tales como Soyal\u00f3, Bochil, Jitotol y Pueblo Nuevo Solistahuac\u00e1n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Finalmente desde el momento en que nos trasladamos a vivir a San Crist\u00f3bal de Las Casas, nos hemos interesado por los problemas que padecen los habitantes de Los Altos de Chiapas y hemos seguido con atenci\u00f3n los conflictos sociales, pol\u00edticos, y religiosos que son tan frecuentes en esta regi\u00f3n india. As\u00ed, muchas de las preguntas que guiaron nuestras pesquisas en los archivos y que estructuraron los textos nacieron del conocimiento de realidades regionales contempor\u00e1neas, lo cual no tiene finalmente nada de sorprendente: \u00bfNo es acaso la historia la mirada que el presente arroja sobre el pasado, en busca de una inalcanzable lucidez que nos permitir\u00eda escapar del furor y de los fanatismos de nuestro tiempo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">San Crist\u00f3bal de Las Casas, 25 de diciembre 1994<\/span><\/p>\n<h1 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/0Bzgo-DfzyRMfMlh0LUVGTENtV2c\/view\" target=\"_blank\">LEER M\u00c1S<\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><sup>1\u00a0<\/sup>Publicado originalmente en M\u00e9xico, por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog\u00eda Social, en 1997.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DOS ENSAYOS HIST\u00d3RICOS SOBRE LA REBELI\u00d3N INDIA DE CANCUC, CHIAPAS, ACAECIDA EN EL A\u00d1O DE 1712\u00a01 Juan Pedro Viqueira Pr\u00f3logo La crisis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[16,35,33,23,34],"class_list":["post-200","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","tag-chiapas","tag-ensayos","tag-juan-pedro-viqueira","tag-san-juan-cancuc","tag-tojolabales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=200"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":205,"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/200\/revisions\/205"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/idesmac.net\/cancuc\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}